miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA MEMORIA (Quinta parte y con regalo)

Jorge Valverde León
Otro de los procesos de la memoria es:

La Localización.

Localización en el tiempo.- El recuerdo es la reproducción de algo pasado. De hecho, esto implica la noción de tiempo; pues el recuerdo lleva la marca temporal. Se debe notar que si bien nuestros recuerdos se refieren al pasado, es muy raro que tengan realmente una localización en el tiempo. Podemos recordar perfectamente haber ido a cierto lugar, pero ser incapaces de precisar hoy la fecha en la que hicimos ese viaje.

Para solucionar este problema, debemos recurrir a la experiencia. En efecto, si evocamos un recuerdo, es un sentimiento particular que hemos experimentado con ese recuerdo el que lo hace aparecer como reciente o como antiguo. También, este sentimiento está sujeto a grandes ilusiones, como ocurre con el sentimiento de familiaridad, pues algunas sucede que recuerdos lejanos se nos aparecen como cercanos y viceversa.

Cuando queremos localizar con precisión un recuerdo, entonces si que concurren factores intelectuales. Para ubicar en un conjunto de acontecimientos sucesivos el hecho particular que buscamos, el tiempo se nos aparece representado clara o vagamente, como una línea recta de la que algunos puntos, por habernos impresionado más, llevan una fecha determinada que sirve como punto de referencia para ubicar, entre esos puntos, el recuerdo que queremos precisar temporalmente. En este caso, la localización es indirecta y se establece por razonamientos acerca de determinadas representaciones.
Localización en el Espacio.- Tampoco el recuerdo amplía la localización en el espacio, como se supone. es cierto que "con frecuencia" nos representamos el lugar en donde ocurrió un hecho determinado que recordamos, pero "no siempre" sucede esto. 

Podemos recordar la fórmula de un preparado químico o ciertas experiencias hechas una vez en Física, sin recordar el sitio en donde aprendimos la fórmula o el lugar en el que hicimos los experimentos. Como en la localización temporal, la localización en el espacio también obedece a las impresiones que nos dejaron determinados estímulos del lugar en el que hemos experimentado algo.

Quizá podrían ser los colores del salón, la música o los ruidos, la temperatura ambiental, algo agradable que ocurrió allí; en fin, cualquier estímulo que haya impresionado fuertemente nuestros sentidos.

Ahora bien, dentro de nosotros llevamos recuerdos que ni siquiera llegan a nuestra conciencia; sean estos buenos o malos, no llegan a la esfera de lo conciencial, y como vimos en un artículo anterior, son estos los que en verdad pesan a la hora de impulsarnos o ponernos obstáculos en nuestro camino hacia el éxito y la consecusión de lo que queremos de forma consciente alcanzar: prosperidad, riqueza, ubicación social, desarrollo de habilidades intelectivas, promoción social, etc.

Por hoy es todo, seguiremos con nuestro periplo sobre La Memoria. No te olvides de reclamar tu obsequio. Debajo de nuestra pareja de bailarines está el link que te lleva a él. Pincha allí, y que lo disfrutes.





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